Debemos cuidar el estado de la mucosa gástrica y el ácido gástrico. Aunque en los últimos tiempos se preste más atención a los intestinos, «las enfermedades se fraguan en el estómago».

Entendiendo el ácido gástrico
La mayoría de la gente piensa que la gastritis y la úlcera gástrica sólo se pueden curar con un tratamiento sintomático, sin embargo, no saben que la enfermedad gástrica implica una baja cantidad o ausencia de secreción de ácido gástrico, que está estrechamente relacionado con el metabolismo y la salud del cuerpo.
En el siglo XXI, la mayoría de las personas tienen hipoclorihidria, es decir, un nivel bajo de ácido estomacal. El tener acidez no se debe al ácido gástrico, al contrario, este estará debilitado. Si encima consumimos antiácidos, la secreción de ácido gástrico será todavía más insuficiente, lo que afectará directamente a la descomposición de las proteínas en el estómago y también provocará que otros nutrientes no puedan absorberse, especialmente el complejo de vitamina B, C, calcio, etc., por lo que indirectamente provocará la aparición de otras enfermedades crónicas o problemas como la osteoporosis y la mala cicatrización de fracturas.
La mayoría de personas que padecen gastritis o úlcera gástrica, denominadas genéricamente como enfermedades del estómago, son en realidad enfermedades digestivas provocadas por la falta de nutrientes y que deben solucionarse desde el punto de vista nutricional. Cuando los médicos tratan problemas gástricos, administran a los pacientes inhibidores o neutralizadores del ácido gástrico. El ácido gástrico bajo puede causar muchos trastornos metabólicos. Se dejan de absorber minerales, vitaminas y se generará un metabolismo anormal de las proteínas. Una cosa es trabajar con su médico la cura de su patología y otra cosa es mejorar su alimentación y nivel de ácido gástrico.
Segregando poco ácido clorhídrico
El estrés hace que para nuestro organismo los procesos digestivos no sean prioritarios, estará «trabajando» en otros procesos. Al mismo tiempo, si llevamos una alimentación poco cuidada, rica en hidratos de carbono, y no dejamos que se reponga el tubo digestivo porque comemos y picamos constantemente, hay muchas posibilidades de que no se esté segregando suficiente cantidad de ácido clorhídrico, el cual se mezcla con los jugos gástricos y permite una correcta digestión. Cuando esto no ocurre, otros órganos se verán afectados. La edad avanzada también influye al igual que el hipotiroidismo.
Hay pruebas médicas que permiten detectar la hipoclorhidria, pero puede sospechar cuando tiene digestiones pesadas aunque no haya comido mucho, acidez estomacal, dificultad para ganar músculo, fatiga, calambres musculares, SIBO, disbiosis intestinal, eructos y distensión abdominal.
CÓMO MEJORAR LA SECRECIÓN DE ÁCIDO CLORHÍDRICO
De manera natural mejore su alimentación y descanso. Consuma caldo de huesos, emplee vinagre de manzana sin filtrar (incluso para romper el ayuno), enriquezca el agua con jengibre y limón, y use sal natural Atlántica sin refinar. Incluya alimentos prebióticos y probióticos para regular la secreción de ácido gástrico. No realice comidas pesadas. Disminuya el consumo de carbohidratos procesados y de baja calidad, y consuma más grasas saludables.
Hay tratamientos con betaína pero deben ser supervisados por un profesional en nutrición y dietética, a parte y muy importante, este tipo de tratamiento sólo puede ser eficaz si se determina que la «flatulencia» o ardor es causada por una cantidad insuficiente de ácido gástrico y no por reflujo gastroesofágico. Si ya padece enfermedades como gastritis o úlcera gástrica, este tratamiento puede aumentar el daño a la pared del estómago y provocar complicaciones graves.

Entendiendo la mucosa gástrica
La mucosa gástrica es una fina película adherida a la pared interna del estómago. La función de la mucosa gástrica es proteger el estómago de cualquier daño. Y la mucosa gástrica puede repararse a sí misma. Se daña al…
1.- COMER ALIMENTOS EXCESIVAMENTE CALIENTES. Nos hemos acostumbrado a consumir tanto alimentos como bebidas excesivamente calientes. Aunque la mucosa gástrica reparará automáticamente el área dañada después de comer demasiado caliente, si come demasiado caliente durante mucho tiempo, la mucosa gástrica inevitablemente se dañará.
2.- COMER DEMASIADO RÁPIDO. Comer rápido y sin masticar provoca un desgaste en la mucosa estomacal.
3.- COMER MUCHO. Ingerir una gran cantidad de comida en un corto período de tiempo puede hacer que el estómago se llene demasiado, lo que puede provocar una parálisis refleja de la mucosa gástrica. «Las comilonas» tienen un efecto negativo que repercute en todo el organismo.
4.- COMER POR LA NOCHE. Cada vez más personas comen refrigerios nocturnos, lo que provoca un descanso insuficiente para el tracto gastrointestinal, pudiéndose irritar la pared y mucosa gástrica por erosión. Si sólo puede cenar tarde, no cene, redistribuya las comidas en un horario diferente.
5.- ALIMENTOS CRUDOS Y FRÍOS. Pueden generar indigestión gastrointestinal, que con el tiempo irritará el estómago y provocará hinchazón persistente y dolor de estómago. Mejor déjelos a temperatura ambiente antes de consumirlos.
6.- CONSUMO DE FRITOS. Debido al efecto del ácido acrílico producido por los aceites industriales sometidos a altas temperaturas, se daña la mucosa estomacal.
7.- FUMAR Y BEBER ALCOHOL
8.- CONSUMO DE MEDICAMENTOS
9.- FACTORES EMOCIONALES. El estado de estrés crónico, ansiedad y tensión alta pueden inducir fácilmente trastornos nerviosos autónomos, los cuales generarán una reducción del suministro de sangre a la mucosa gástrica.
CÓMO REPARAR LA MUCOSA GÁSTRICA
Los problemas estomacales se curan en un 30% y se nutren en un 70%, algunos malos hábitos de vida y alimentos pueden dañar el estómago, pero también hay muchos alimentos que pueden nutrirlo y que surtirán efecto si mejora sus hábitos poniendo el foco en la alimentación.
1.- DERIVADOS LÁCTEOS. El kéfir, los yogures y los quesos de calidad son muy buenos para el estómago.
2.- LOS CALDOS. Tanto los de huesos de carne como los de pescado. La sopa de repollo tiene una función protectora sobre el estómago, añada repollo entonces (rizado).
3.- LAS FRUTAS cocinadas como la manzana asada.
4.- LA PATATA Y LA CALABAZA. En crema, cocidas o asadas.
5.- EL CORDERO. La medicina tradicional china cree que el cordero es cálido por naturaleza y comerlo con moderación puede aumentar las enzimas digestivas del cuerpo, ayudar a digerir y absorber los alimentos y también desempeñar un cierto papel en la reparación de la mucosa gástrica. Si tiene el estómago débil, mejor consumirlo en caldo desgrasado y que quede bien tierno.
6.- MIJO. El mijo no sólo es buen aliado de la mucosa gástrica, reparándola, también nutre el bazo y los riñones y alivia el estreñimiento.
7.- MIEL.
8.- LA CEBADA. Puede contribuir a curar las úlceras de la mucosa gástrica y ayudar al tracto gastrointestinal a volver a su funcionamiento normal. En caldos está deliciosa y es el cereal con el IG más bajo. Si lleva una alimentación sin gluten por inflamación, no consuma cebada.
Nutrir el estómago, protegerlo y reparar la mucosa gástrica cuando está dañada es un proceso relativamente largo, los pacientes deben realizar un tratamiento activo, relajarse y evitar la ansiedad y la
tensión. Se realizan suplementaciones con mezclas de hierbas en infusiones, que junto con el gel de aloe vera, pueden ayudar en el proceso.
CONCLUSIONES PARA TENER UN ESTÓMAGO MÁS ROBUSTO
Desde el esófago hasta el estómago, pasando por el intestino delgado y el intestino grueso, el daño de la mucosa en cualquier parte puede provocar la aparición de enfermedades. Gastritis crónica, úlcera gástrica, enfermedad inflamatoria intestinal e incluso hemorragia gastrointestinal.
1.- No haga más de tres comidas diarias y evite picotear entre horas. Beba agua que puede saborizar con jengibre fresco y limón.
2.- Elija los alimentos que le sienten bien y elabore con ellos un plan alimentario viable. Si no le sientan bien las legumbres, no tiene porqué comer legumbres. Lo mismo con los cereales y semillas.
3.- Si prefiere un desayuno, siempre y cuando sea saludable y le siente bien, lo puede mantener independientemente de modas. Puede vivir repitiendo el mismo desayuno, es más, menos estrés a la hora de pensar qué comprar y cuándo comerlo. Cierto que es mejor empezar el día con un desayuno proteico y con grasas saludables (huevos + aguacate). Yo desayuno pan casero de sarraceno tostado con ghee y miel cruda, una infusión y kéfir. En otras ocasiones, un plátano, infusión y kéfir.
4.- Intente aportar la mayor variedad de ingredientes en la comida. Y tener una base ya preparada como puede ser el caldo de huesos enriquecido con carne, callos… En función del tiempo que tenga lo complementará de una manera u otra.
5.- Puede hacer con las cenas lo mismo que con el desayuno, una cena ligera y mantenida en el tiempo siempre y cuando su comida y/o desayuno haya sido lo suficientemente nutritivos.
6.- Fruta. Elija única y exclusivamente frutas de temporada. Yo tomo dos piezas al día, si no me apetecen en el desayuno, las paso a la comida, y si no para el día siguiente.
7.- Hay que darle una constancia al sistema digestivo y una constancia a uno mismo. La comida no puede ser un estrés y si se convierte en una carga acabaremos malcomiendo.
LO MÁS IMPORTANTE SON LOS ALIMENTOS QUE ELIJA PARA QUE FORMEN PARTE DE SU VIDA. SIEMPRE CALIDAD!
Yo elijo: pan casero de sarraceno, lo hago yo y sienta muy bien, miel cruda, ghee, mantequilla de verdad, aceite de oliva virgen extra, aceitunas ecológicas (esas son las únicas probióticas), kéfir, quesos de leche cruda, arroz Basmati (blanco) y arroz de Calasparra (ambos ocasionalmente), caldo de huesos enriquecido (ternera con callos) o caldo de huesos de pescado enriquecido (de pescadilla). Cordero, cerdo, sardinas, salmón, garbanzos españoles ecológicos (ocasionalmente), frutas de temporada (las justas), aguacate, rábanos, nabo, apio, ajo, cebolla, jengibre fresco, pimienta, sal marina sin refinar, aguacate, almendras, patatas, mijo, calabaza, mejillones, huevos caseros, limones siempre, salsa de soja, tomillo, orégano y romero, y algunas verduras de temporada. Evito la fruta y verdura de supermercado que no es local ni de temporada. Fuera de eso, no tengo nada más en casa, salvo alguna excepción que me apetezca cocinar un día determinado. En ocasiones, alguna fruta/fruto seco como los dátiles, orejones, ciruelas pasas o chufas. Y por supuesto, agua mineral.
** Tener un listado de alimentos con los que sentirse bien y que se adapten a sus necesidades nutricionales, gustos y tiempo, es la mejor herramienta para evitar la abusiva e insana oferta que inunda los supermercados. Comerá mejor y gastará menos, aún comprando productos de calidad.