¿Es inflamación o es grasa visceral?. En una entrada anterior ya hablamos sobre los alimentos que producen inflamación, y de situaciones, como el estrés crónico, que generan distensión abdominal.
En qué nos perjudica la grasa visceral
La grasa corporal humana se divide principalmente en grasa subcutánea y grasa visceral.
Dado que la grasa visceral existe principalmente en la cavidad abdominal, la obesidad común por grasa visceral es principalmente obesidad abdominal. Si no tiene mucha grasa en otras partes del cuerpo, excepto en el abdomen, hay posibilidad de que su grasa visceral exceda el estándar.
La grasa visceral puede general mucha inflamación. La grasa visceral es una «fábrica metabólica única» que funciona durante todo el año, produciendo señales inflamatorias.
Cuanta más grasa visceral hay, más señales anormales se liberan en el torrente sanguíneo. Una desestabilización hormonal.
A medida que aumenta la grasa visceral, disminuye la capacidad de la grasa para producir adiponectina protectora. La pérdida de adiponectina, combinada con aumentos de leptina, factor de necrosis tumoral e inflamación, proporciona la base para respuestas anormales de insulina, diabetes, hipertensión y enfermedades cardíacas.
La grasa visceral no sólo produce niveles altos de señales inflamatorias, sino que la grasa visceral en sí misma está inflamada. Las moléculas endocrinas e inflamatorias producidas por la grasa visceral se vierten directamente en el hígado, y la respuesta posterior es producir otro conjunto de señales inflamatorias y proteínas anormales.

Qué causa el desarrollo de la grasa visceral
NIVEL ALTO DE AZÚCAR EN SANGRE
El páncreas secreta insulina en respuesta a los cambios en el nivel de azúcar en la sangre: cuanto mayor es el nivel de azúcar en la sangre, más insulina se necesita.
No es necesario ser diabético para tener niveles altos de azúcar en sangre: los no diabéticos pueden sufrir también niveles altos que desencadenan la grasa visceral.
Los carbohidratos refinados, las diferentes variedades de azúcares añadidos como aditivos en los alimentos ultraprocesados, como el caso de la maltodextrina, elevan el nivel de azúcar en sangre y por lo tanto el de insulina como respuesta.
«LAS COMILONAS»
Ingerir demasiadas calorías en poco tiempo, sobre todo comidas ricas en azúcares y grasas industriales.
Cuando la ingesta total de calorías aumenta rápida y bruscamente, se convierte fácilmente en acumulación de grasa dispersa en el cuerpo, afectando el metabolismo y aumentando la producción de radicales libres y otros carcinógenos.
EL «PICOTEO»
Los «bocadillos» constantes significan que los niveles de insulina no pueden bajar lo suficiente. Como resultado, nunca empezamos a quemar grasas y, aunque consumimos pocas calorías, tendemos a ganar peso en lugar de perderlo. Por supuesto que también se generará un aumento de la grasa visceral, más aún con los refrigerios nocturnos si por ende son dulces.
UNA TASA DE METABOLISMO BASAL BAJA
Poco ejercicio, una vida poco activa y una alimentación rica en azúcares y grasas. Si nuestro metabolismo basal está ralentizado y con una alimentación incorrecta, excesiva, hay un riesgo alto de que se desarrolle grasa visceral. Después de alcanzar la madurez, la tasa metabólica basal cae significativamente. Es muy importante en ese momento mejorar los hábitos de vida para disfrutar de una vez más saludable.
Cómo disminuir la grasa visceral
1.- Eliminar todos los alimentos ultraprocesados
2.- Eliminar los hidratos de carbono procesados y refinados
3.- Consumir alimentos proteicos de calidad. Huevos, derivados lácteos artesanos y enteros, pescado y/o carnes «mimadas».
4.- Frutas y verduras frescas. Almidones de calidad (patata).
5.- Dar largos paseos e intentar hacer ejercicios anaeróbicos de alta intensidad. En su defecto carreras cortas de velocidad, sprints cortos
6.- Disminuir el estrés
7.- Mejorar el estado de la microbiota. Kéfir y fermentados
8.- Dormir bien y no trasnochar
9.- Mejorar la densidad nutricional de nuestra alimentación
** La población española presenta déficit en micronutrientes y fibra. Su consumo de proteína está por debajo de las recomendaciones.
LA GRASA VISCERAL ES EXTREMADAMENTE DAÑINA PARA LA SALUD, PERO ES FÁCIL DE PERDER. HAY QUE MEJORAR LA DIETA, HACER EJERCICIO, GESTIONAR EL ESTRÉS Y CUIDAR EL SUEÑO
Y… UNA ALIMENTACIÓN CON DENSIDAD NUTRICIONAL