Hablamos de la microbiota por muchos motivos, pero el principal es debido a la disbiosis, el desequilibrio en la microbiota normal. Nuestra microbiota se deteriora y tiene consecuencias sobre nuestra salud.

Entendiendo la disbiosis y microbiota
La disbiosis se puede entender como pérdida de biodiversidad. Imaginemos un ecosistema perturbado crónicamente, donde se pierde la diversidad y por ende el equilibrio en ese ecosistema. Ahí, también tenemos disbiosis. Por cambios en la dieta o alimentación, por el uso de antibióticos, por estrés físico o psicológico… nuestra microbiota puede verse afectada. Las disbiosis tiene consecuencias que analizaremos más adelante.
La flora microbiana normal, microbiota normal, se refiere a la población de microorganismos que habitan en la piel y en las membranas mucosas de las personas sanas.
La microbiota y su deterioro
La piel y las membranas mucosas siempre albergan una variedad de microorganismos que pueden organizarse en dos grupos: LA MICROBIOTA RESIDENTE, que consta de tipos relativamente fijos de microorganismos, los cuales se encuentran regularmente en un área determinada a una edad determinada; si se la perturba, se restablece prontamente; y LA MICROBIOTA TRANSITORIA, que se refiere a los microorganismos que se encuentran sólo temporalmente en el cuerpo humano, estos últimos pueden ser no patógenos o potencialmente patógenos. La higiene y la dieta pueden alterar ambas microbiotas. Al conjunto de las dos se le denomina: microbioma.
DÓNDE SE ENCUENTRA LA MICROBIOTA. Los microorganismos colonizan varios sitios anatómicos del cuerpo tales como la piel, la mucosa, el tracto gastrointestinal, el tracto respiratorio, el tracto urogenital y la glándula mamaria. Forman un ecosistema complejo y discreto que se adapta a las condiciones ambientales de cada nicho. Desde el nacimiento, comienza una interacción constante (simbiosis) entre el cuerpo humano y su microbiota autóctona. Estas interacciones juegan un papel importante en el mantenimiento de la salud y el bienestar general.
Añadir, que la microbiota residente es asombrosamente diversa, no sólo en cuanto a la variedad de especies, sino también en cuanto a la preferencia de diferentes microorganismos por diferentes áreas del cuerpo humano. La microbiota no sólo puede variar de un sitio del cuerpo a otro, el microbioma también puede cambiar con el tiempo dentro del mismo individuo.
Los estudios han demostrado que los bebés nacidos por vía vaginal están predominantemente colonizados por lactobacilos vaginales, mientras que los bebés nacidos por cesárea están colonizados con mayor frecuencia por microbios de la microbiota normal de la piel, incluidos los patógenos comunes adquiridos en el hospital.
En todo el cuerpo, las microbiotas residentes son importantes para la salud humana porque ocupan nichos que de otro modo podrían ser ocupados por microorganismos patógenos. A día de hoy, se reconoce la naturaleza transitoria y variable de la microbiota adulta; su composición está determinada por la dieta y su cantidad depende de los hábitos alimentarios del adulto.
DETERIORO DE LA MICROBIOTA. El entorno nutricional parece ser un factor importante que afecta directamente a la microbiota intestinal, aunque la carga y composición microbiana también se alteran en diferentes etapas del ciclo de vida y durante el envejecimiento.
El microbioma humano y la enfermedad
Cáncer. Los estudios sobre la interacción de las comunidades microbianas y sus respectivos huéspedes sugieren que estos organismos llevan a cabo actividades bioquímicas, que influyen en la carcinogénesis, el desarrollo de tumores y la respuesta a la terapia inmunológica. Una alteración en la microbiota intestinal conduce a la translocación sistémica de organismos del epitelio intestinal dañado a otros sitios extraintestinales.
Enfermedad Inflamatoria Intestinal. La acumulación de organismos causantes de enfermedades induce o desencadena una respuesta inmunitaria anormal contra los tejidos corporales. Esto, de hecho, contribuye a las enfermedades autoinmunes, la enfermedad inflamatoria intestinal y otras afecciones potencialmente mortales.
Enfermedades cardiovasculares. La producción de metabolitos por parte de la microbiota intestinal no solo afecta al intestino sino que también actúa sistémicamente. La producción de metabolitos de N-óxido de trimetilamina (TMAO) por ciertos organismos gastrointestinales puede estar implicada en la enfermedad cardíaca.
Infecciones sistemáticas resultantes de la traslocación bacteriana. La infección sistemática ocurre por el movimiento continuo de bacterias en huéspedes humanos desde la mucosa intestinal a otros sitios extraintestinales. El riesgo de una enfermedad sistémica por la translocación de organismos es mayor en personas inmunodeprimidas, hospitalizadas, sometidas a cirugía o traumatizadas. El daño en el epitelio del intestino y el abuso de antibióticos altera la microbiota, lo que lleva a un aumento de anaerobios facultativos y un defecto en las respuestas inmunitarias del huésped. En 2015, un estudio clínico descubrió un vínculo entre la microbiota intestinal y la enfermedad renal crónica.
Las enfermedades alérgicas. El tracto respiratorio está muy moldeado por un microbioma intestinal equilibrado, que afecta la a mucosa de los pulmones. Una flora disbiótica impacta directamente en el microbioma de los pulmones a través de la microaspiración, y esto aumenta la aparición de enfermedades respiratorias en humanos. El parto por cesárea de los recién nacidos también se ha identificado como un factor de riesgo para las enfermedades alérgicas. La ausencia de flora materna normal durante la cesárea predispone a los niños a este tipo de enfermedades. Los estudios de base molecular han revelado que los niños nacidos por cesárea tienen recuentos más bajos de flora saludable en el intestino.



Eje intestino cerebro. Se sabe que el cerebro y el intestino están íntimamente relacionados a través del sistema nervioso autónomo y factores humorales (hormonas, citocinas, etc.). Esta asociación bidireccional se denomina «eje intestino-cerebro». La información del tracto gastrointestinal se transmite al cerebro a través del sistema nervioso, lo que provoca dolor y molestias abdominales, así como cambios emocionales como depresión y ansiedad. El cerebro y el intestino están estrechamente relacionados, hay una relación entre las bacterias autóctonas del intestino y la función del sistema nervioso central.
Conclusiones sobre la microbiota
La interacción simbiótica entre la flora eubiótica y el cuerpo humano da como resultado el mantenimiento de la homeostasis, la regulación y el desarrollo del sistema inmunitario, la nutrición del huésped y la resistencia a la colonización.
La alimentación juega un papel importante en el mantenimiento del equilibrio, aunque no es el único factor a tener en cuenta. Una vida saludable y coherente contribuye positivamente. Analiza tu día a día y ve implementando pequeñas mejoras.
La variedad bien entendida y la calidad nutricional de los alimentos.
EN LOS PRÓXIMOS AÑOS RECIBIREMOS MUCHA INFORMACIÓN SOBRE LA MICROBIOTA. RECUERDA QUE LOS ALIMENTOS DE CALIDAD SON TU MEJOR ALIADO